Un buen momento (como cualquier otro) para compartir algunas reflexiones sobre los estudiantes de este curso y la marcha de las clases. Cada materia tiene sus peculiaridades, notas que la hacen especial y única, sus vivencias son tan distintas que necesitaría varias vidas para disfrutarlas completamente.
Por ejemplo, en Cultura Clásica los alumnos se acercan por primera vez a los mitos y a la cultura grecolatina. Vienen con curiosidad porque han escuchado de algunos compañeros que se hacen talleres, algún viajecito y se conoce gente interesante. Veo sus caras asombradas y escépticas cuando hablamos de toros que raptan princesas y se las llevan a través del mar ... y se me escapa una sonrisa, ¿cuántos de ellos terminarán hablando de las aventuras del tonante con más interés que de Física o Química?
En Griego I encuentro a alumnos conocidos de Cultura Clásica junto a otros que nunca eligieron la optativa. Los que ya me conocen saben que van a trabajar duro y así se lo cuentan a los otros, especialmente este curso en el que todo está en el aula virtual y se les pide que se conecten desde casa para hacer los deberes. Todos los alumnos tienen acceso a Internet desde sus casas, al menos así me lo demuestran sus actualizaciones constantes en Tuenti o en algún blog.
En Griego II el camino ya está empezado y se nota. Los alumnos se encuentran relajados porque ya nos conocemos, sabemos lo que cada uno espera de los otros y no hay discusiones sino trabajo en común. Lisias nos espera, aunque de momento estamos familiarizándonos con la árida morfología y las búsquedas en el diccionario.
En Referentes, por el contrario, nos encontramos con muchas caras nuevas, estudiantes que en su mayoría no son de humanidades pero que se quedaron con las ganas de profundizar un poco más en eso de lo clásico, algunos cursaron Cultura Clásica y les dejó buen recuerdo, otros ni siquiera eso. Este año estoy muy contenta con los primeros trabajos que están presentando en clase y en el blog. Por primera vez las explicaciones técnicas han sido mínimas y algunos se han lanzado desde el principio con vídeos y presentaciones. Otros destacan por su originalidad, como Lluís que hoy nos pedía que cerráramos los ojos porque quería llevarnos de viaje en el tiempo y el espacio. Las teclas dejaron de sonar y escuchamos sobrecogidos el sonido de un mar musical mientras su voz nos conducía a una ciudad imposible ... Faltan palabras para describirlo, ha sido una experiencia fantástica.Todas esas reflexiones se me pasan por la cabeza cuando tenemos muchos días por delante, muchos puertos que visitar, muchas aventuras, ciertos lestrigones y algún que otro cíclope. Quizá sea una agradable sorpresa la que me ha hecho detenerme: Isabel, una alumna que cursó Referentes hace dos años, publicó un post este fin de semana en el blog. Sigue siendo su espacio, por supuesto, pero ningún profesor espera que dos años después de salir del centro venga un alumno con un trabajo voluntario. Algo debió aprender en esas clases en las que protestaba contínuamente. Gracias, Isabel, por seguir sintiéndote parte de este proyecto, nos has dado una alegría a todos los que te conocemos.
Estos estudiantes son un divino tesoro que, sin duda, vamos a disfrutar.
























